7 de cada 10 personas ponen en riesgo su salud por el uso de piercings. Estética dental en Getafe. Salazar Clinica Dental.

7 de cada 10 personas ponen en riesgo su salud por el uso de piercings.

pearsinglengua1

  • Las  complicaciones de las perforaciones en localizaciones orales van desde los      desprendimientos de esmalte hasta la pérdida de piezas dentales
  • El odontólogo  debe ser un punto de referencia para facilitar a los pacientes información      sobre posibles peligros, prevención de lesiones y tratamiento de las mismas

Plénido Quality Dental Group, entidad especializada en salud y estética bucodental, alerta del creciente número de visitas al especialista para resolver complicaciones derivadas de perforaciones en zonas orales. Cerca del 80% de los piercing se llevan a cabo en personas menores de 29 años y aproximadamente el 70% han sufrido alguna complicación posterior a su colocación. En la mayoría de las ocasiones, las perforaciones se realizan en centros no sanitarios donde los pacientes no son conscientes de las posibles complicaciones que pueden surgir con esta práctica.

Riesgos para la salud general y bucodental.

La perforación en localizaciones orales es causa de múltiples complicaciones y lesiones bucodentales en la mayoría de sus usuarios. Gloria Sánchez Saborido, odontóloga de la Clínica Perio Plénido en Madrid, alerta de los principales peligros que entrañan este tipo de intervenciones. “Además de las molestias e incomodidades típicas ocasionadas por la presencia de un objeto extraño en la boca, los piercings orales pueden interferir en los tratamientos ortodóncicos, llegando incluso a causar fracturas, abrasiones o desprendimientos de esmaltes, así como retracciones en las encías”, destaca la doctora.

Otro de los principales inconvenientes derivados del uso de los piercings orales es la acumulación de bacterias en la zona, que pueden provocar halitosis, dolor, inflamación, sangrado e infecciones. Francisco Javier Alández, director clínico de la Clínica Perio Plénido en Madrid, subraya que “en ciertos casos, la cantidad de bacterias acumuladas es demasiado grande como para que puedan ser eliminadas fácilmente y es entonces cuando aparece una infección llamada sepsis, que causa síntomas graves. En ocasiones, la sepsis desemboca en una situación que puede ser mortal y que recibe el nombre de shock séptico”.

Gran parte de los pacientes que acuden a la consulta por complicaciones con el piercing lingual y labial presentan síntomas de inflamación crónica de la zona donde se apoya el pendiente. El trauma repetido del piercing puede provocar, junto con la retracción de la encía, la pérdida de hueso, disminuyendo así el soporte del diente y ocasionando una exposición de la raíz del mismo con la consecuente hipersensibilidad. Si esta situación se mantiene en el tiempo, puede dar lugar a la pérdida del diente.

Principales complicaciones de la intervención.

La doctora Sánchez Saborido apunta tres tipos de complicaciones que pueden ocurrir durante o tras la colocación del piercing oral:

Complicaciones durante la colocación: dolor, lesión nerviosa, edema, hemorragia, alergias, enfermedades transmisibles como hepatitis, VIH, herpes simple, virus de Epstein-Barr, etc.).

Complicaciones inmediatas a la colocación: inflamación local, infección localizada, trauma en mucosa, bacteriemia, angina Ludwig –elevación del suelo de la boca y posible asfixia–, endocarditis, etc.

Complicaciones tardías: hiperplasia tisular –engrosamiento del tejido–, fracturas o astillamiento en esmalte, fractura dentaria, recesión gingival –retracción de encía–, aspiración o ingestión, hipersensibilidad, hipersalivación, formación de cálculo en el piercing, halitosis, interferencia radiográfica, reacciones adversas, alteraciones en la fonación, gusto, deglución y masticación.

Recomendaciones higiénicas para evitar complicaciones

Desde Plénido Quality Dental Group se quiere destacar la función del odontólogo como profesional de referencia para facilitar al paciente información sobre los posibles riesgos del piercing, para la prevención de las lesiones asociadas y para la planificación y realización del tratamiento de las mismas, si estas ya se hubieran producido.

Es importante limpiar exhaustivamente el piercing durante al menos seis semanas desde la perforación, especialmente después de ingerir alimentos y bebidas. Se debe evitar la ingesta de alcohol, el tabaco y los alimentos duros y pegajosos que puedan causar irritación en la zona perforada.

Para una correcta higiene diaria, se recomienda utilizar un enjuague bucal antiséptico después de cada comida, cepillando el pendiente de la misma forma en la que se cepillan el resto de piezas dentales. Una vez que la lengua o el labio se hayan curado, es importante retirar el piercing todas las noches para proceder a su cepillado y eliminación de la placa invisible.

Fuente: http://sanidad.puntex.es/

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *