Complicaciones del Granuloma dental. Salazar Clínica Dental. Dentista en Getafe.

Complicaciones del Granuloma dental.

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El especialista que atiende un granuloma dental busca eliminar la infección y, en todo momento, debe tratar de preservar el diente a la vez que busca prevenir las desfavorables consecuencias. Por lo general, el tratamiento puede ser de dos tipos:

  1. Médico o convencional. El odontólogo receta antibióticos para combatir la infección, a la vez que recomienda el uso de enjuagues bucales especiales que esterilizan la región afectada, alivian el dolor y estimulan la restauración de los tejidos. Dolor y fiebre pueden controlarse con medicamentos de venta libre o haciendo buches de agua tibia con sal; nunca se debe colocar una pastilla analgésica (ácido acetilsalicílico), paracetamol, ibuprofeno) directamente sobre el diente o la encía, ya que esto aumenta la irritación y provoca ulceraciones.
  2. Quirúrgico. En casos graves, o en los que el tratamiento convencional no da resultados, se procede a realizar apicectomía, intervención en la que se remueven las partes afectadas del diente y la sección apical junto con el granuloma. La mayor parte de la de la raíz y de la superficie dental permanecen en su sitio, en tanto que la cavidad resultante se cierra. Desafortunadamente, hay casos muy avanzados en que no es posible salvar al diente, de modo que se extrae definitivamente.

Aunque no lo parezca, la falta de atención a un absceso dental tiene consecuencias severas, que van de la pérdida de la pieza a la propagación de la infección, generando uno o más de estos padecimientos:

  • Celulitis facial. Es la infección por bacterias en los tejidos blandos y profundos del rostro, que en las regiones afectadas luce enrojecido, tenso y en ocasiones con granitos (erupción). Su tratamiento requiere antibióticos.
  • Angina de Ludwig. Infección de los tejidos localizados debajo de la lengua y en la parte inferior de la boca. Genera inflamación y dolor encuello, fiebre, fatiga, confusión y dificultad respiratoria. Puede ocasionar la hospitalización del paciente.
  • Osteomielitis de maxilar. Ocurre en caso de que las bacterias se establezcan en el hueso; genera gran dolor, fiebre, hinchazón en la zona afectada y malestar general. Se combate con antibióticos por vía intravenosa y a veces con cirugía para remover las partes del hueso que han muerto.
  • Abscesos cerebrales. Son cúmulos de pus en la región del encéfalo que surgen cuando las bacterias del granuloma viajan por las vías sanguíneas. Sus síntomas son dolor de cabeza, rigidez del cuello, fiebre, malestar general y alteraciones de la vista; pueden presentarse paulatinamente (en dos semanas) o de manera súbita. Es una emergencia médica que requiere hospitalización.
  • Endocarditis. Infección de las válvulas cardiacas que se manifiesta con fatiga, fiebre, dificultad para respirar, anormalidades en el ritmo cardiaco y sudoración. El tratamiento con antibióticos dura hasta 6 semanas y, en casos severos, puede desencadenar insuficiencia (incapacidad del corazón para bombear sangre adecuadamente).
  • Neumonía. Tos con expectoración (flemas), fiebre, escalofrío, dolor torácico y problemas para respirar son algunas de las manifestaciones de la infección de los pulmones. Su atención también requiere la administración de antibióticos.

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