Lesiones en la boca. El quiste dentígero. Etiopatogenia. Salazar Clínica Dental. Dentista en Getafe.

Lesiones en la boca. El quiste dentígero. Etiopatogenia.

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El quiste dentígero o quiste folicular se encuentra relacionado con dientes no erupcionados con mayor porcentaje de incidencia en las cordales, caninos y dientes supernumerarios siendo el segundo en incidencia después de los quistes radiculares1.

Se presenta normalmente como una patología aislada, pero también se puede presentar en algunos síndromes como la disostosis cleidodentopubocraneal o en la mucopolisacaridosis tipo VI. No hay predilección por sexo y se presenta la mayor incidencia entre la segunda y tercera década de vida2,3.

ETIOPATOGENIA
El quiste deriva del epitelio reducido del esmalte que rodea la corona del diente, se sabe muy poco acerca del estimulo que separa el epitelio reducido de la superficie de esmalte del diente, creando un espacio para la acumulación de liquido alrededor de la corona del diente (el termino “dentígero” significa “que contiene dientes”). El órgano del esmalte residual o epitelio reducido del esmalte forma una de las superficies que limita el quiste y la corona del diente retenido.

Existen varias teorías que tratan de explicar el origen del quiste dentígero, una de ellas plantea que el quiste dentígero se origina después que la corona del diente se ha formado por completo, se produce acumulación de liquido entre el órgano del esmalte y la corona del diente2,3.

Otra explicación para la patogenesis del quiste dentígero es que se origina inicialmente por la proliferación quística de los islotes en la pared del tejido conectivo del folículo dental o incluso fuera del mismo, para luego unirse para formar una cavidad quística alrededor de la corona dental.

Una tercera explicación plantea que algunos quistes dentígeros pueden comenzar su formación por degeneración del retículo estrellado durante la odontogénesis3.

A veces del tejido conjuntivo adyacente que parecen inactivos o el tejido epitelial, en la membrana o pared quística se admite que puede desarrollarse algunas alteraciones neoplásicas, como un ameloblastoma o un carcinoma.

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