Fractura de corona: Fractura coronaria que involucra esmalte, dentina con exposición pulpar. Salazar Clínica Dental. Dentista en Getafe.

Fractura de corona: Fractura coronaria que involucra esmalte, dentina con exposición pulpar.

Pulpotomia1

En la última década se han planteado cambios en los esquemas de tratamiento de este tipo de fractura.

Los dientes con pequeñas exposiciones pulpares entre 0.5-1.0 mm pueden ser tratados con un recubrimiento pulpar de hidróxido de calcio este tratamiento es recomendado y da buenos resultados si el paciente viene a consulta en las primeras horas de ocurrido el trauma. Esta capa de hidróxido de calcio debe ser cubierta con una capa de ionomero de vidrio, nunca debe ponerse la resina sobre el hidróxido de calcio ya que la resina tiene propiedades hidroscópicas, el ionomero de vidrio protege a la dentina, cubre el hidróxido de calcio más soluble en agua y provee a la resina una base donde puede adherirse químicamente, realizándose finalmente la restauración o la unión de los fragmentos de la corona fracturada entre sí y el resto de la misma.

Exposiciones pulpares mayores entre 1.0-2.0 mm, son contaminadas fácilmente por bacterias del medio bucal. Por eso casi toda la literatura revisada recomienda una pulpotomía parcial. Esta pulpotomía parcial debe comprender la extirpación de 1-2 mm del tejido pulpar, se debe realizar con fresas de diamante a alta velocidad. La extirpación del tejido pulpar con cucharillas o a baja velocidad no debe realizarse porque puede ocurrir un trauma adicional sobre el diente o una incompleta extirpación del tejido pulpar, después de realizar esta extirpación y lograr la hemostasia, se recubre esta con una capa de hidróxido de calcio, esta se cubre con ionomero de vidrio y después podemos realizar la restauración o pegar los fragmentos de la corona dentaria con resinas compuestas. El seguimiento del paciente debe realizarse en el primer mes y cada seis meses por lo menos los dos primeros años, realizarse le radiografías periapicales, para entre estas y la sintomatología clínica poder diagnosticar a tiempo una enfermedad periapical post-traumática.

Este tratamiento tiene muy buen pronóstico en dientes jóvenes con ápices abiertos, y si no presentan otras alteraciones como luxación o desplazamientos.

En dientes maduros con ápices cerrados esta técnica debe realizarse en exposiciones pequeñas. En dientes con exposiciones pulpares amplias donde hubo penetración bacteriana, al igual si han sufrido luxación o desplazamiento debe realizarse un tratamiento pulpo radicular.

Cuando nos encontramos ante una gran fractura coronaria que lleva implícito una amplia exposición pulpar o que al realizar una pulpotomia parcial hay una gran hemorragia, esta indicada una pulpotomía, donde todo el tejido pulpar de la corona del diente es extirpada.

Esta pulpotomía es extremadamente importante en dientes jóvenes, con una incompleta formación apical, para alcanzar un cierre del ápice radicular. Esta al igual que la pulpotomía parcial debe realizarse con fresas de diamante a alta velocidad, después de realizar la hemostasia, colocar hidróxido de calcio y sobre este colocar ionomero de vidrio y realizar la restauración o la adhesión del fragmento dentario como se ha descrito.

Es frecuente que este paciente se demora en venir a consulta y nos encontramos con una necrosis pulpar en estos casos esta indicada una pulpectomía. En dientes jóvenes con una incompleta formación radicular después de extirpar esta pulpa necrótica debemos rellenar todo el conducto con hidróxido de calcio el cual debe ser reemplazado o activado cada tres o seis meses. Por su efecto antimicrobiano y prevenir una reabsorción interna o externa, radiográficamente debemos controlar este paciente hasta que el ápice haya cerrado y realizar el tratamiento pulporadicular. Este será exitoso mientras logremos un cierre mayor del ápice radicular.

Todas estas fracturas coronarias pueden estar complicadas con luxaciones, intrusiones o desplazamientos que hacen que su pronóstico no sea el mejor, pero siempre debemos tratar de mantener este diente por las afectaciones tanto psíquicas como funcionales que pude presentar el paciente si realizamos su extracción dentaria.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *