La sensibilidad dental. El diente es un órgano vivo. Salazar Clínica Dental. Dentista en Getafe.

La sensibilidad dental.  El diente es un órgano vivo.

periodonciosano

El diente es un órgano vivo y ésta vitalidad se la da la Pulpa y la Dentina que la rodea, formando el Complejo Pulpo-Dentinario. La Pulpa contiene terminaciones nerviosas muy sensibles, pero sólo al dolor. Los dientes no sienten frío ni calor. Sólo saben de dolor y presión.

De la Pulpa (que está en el centro del diente, como la médula en los huesos) salen miles y miles de conductillos dentinarios (túbulos dentinarios), que atraviesan la Dentina y llegan hasta el Esmalte, pero sin atravesarlo. En el Esmalte no hay nervios, y por lo tanto el Esmalte es insensible. Es como las uñas, como el pelo. Tiene el mismo origen embrionario.

Lo que duele, no es el Esmalte, sino la Dentina, que transmite el estímulo a la Pulpa (el famoso “nervio” que se “mata” o se “saca” cuando se hace un tratamiento de conductos).

La Dentina está recubierta por Esmalte en toda la corona y en la raíz por Cemento. La corona es la parte del diente que puedes ver en tu boca. Todo lo que ves de un diente en tu boca es Esmalte de la corona. La raíz es lo que normalmente no vemos, es la parte del diente que está unida al hueso. Si desgastamos el Esmalte o el Cemento, debajo encontramos la Dentina, que  está atravesada por miles de túbulos microscópicos que alojan terminaciones nerviosas que llegan a la Pulpa (la que duele). Hay 65.000 túbulos dentinarios por milímetro cuadrado de superficie dental.

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